MÉTODO
EL MODELO DOGINPROGRESS
El comportamiento del perro no aparece de forma aislada.
Es el resultado de cómo interactúan las condiciones en las que vive, la forma en que su organismo responde a ellas y lo que finalmente observamos en su conducta.
En DoginProgress trabajo desde esta perspectiva.
En lugar de centrarme únicamente en la conducta visible —ladridos, tirones en el paseo, reactividad o dificultad para relajarse— observo al perro dentro del sistema en el que vive y las condiciones que influyen en su comportamiento.
Cuando cambian las condiciones, cambia lo que observamos en la conducta.
CÓMO ENTENDEMOS EL COMPORTAMIENTO
El comportamiento del perro puede entenderse como la expresión de un sistema.
En este modelo distinguimos tres niveles que están continuamente relacionados:
- CONDICIONES
- DINÁMICA DEL SISTEMA
- CONDUCTA OBSERVABLE
Las condiciones influyen en cómo funciona el sistema, y esa dinámica es la que finalmente se expresa en el comportamiento.
LAS CONDICIONES EN LAS QUE VIVE EL PERRO
El primer nivel tiene que ver con las circunstancias en las que vive el perro.
Factores como el entorno, el descanso, el nivel de estimulación, el ritmo de actividad, la rutina diaria o la historia de experiencias forman parte de las condiciones en las que vive.
Estas condiciones influyen en cómo se activa el perro, cómo responde ante diferentes estímulos y cómo recupera estabilidad después de ellos.
Por eso, en muchos casos, el primer paso consiste en observar estas condiciones y comprender cómo están influyendo en su vida diaria.
LA DINÁMICA DEL SISTEMA
El segundo nivel describe cómo responde el organismo del perro a esas condiciones.
No se trata de medir directamente procesos internos, sino de interpretar cómo está funcionando el sistema a partir de patrones que se repiten en la vida cotidiana.
Aquí observo patrones como:
- el nivel de activación
- la capacidad de regulación
la acumulación de estímulos
- la recuperación después de diferentes situaciones
Uno de los indicadores más importantes es la capacidad de recuperación después de momentos de activación.
LA CONDUCTA OBSERVABLE
El tercer nivel es lo que vemos en el comportamiento del perro.
Desde este enfoque, la conducta no se entiende como un problema aislado, sino como la expresión de cómo está funcionando el sistema dentro de determinadas condiciones.
Por ejemplo:
- reactividad ante estímulos
- calma o inquietud en casa
- tirones en el paseo
- ladridos
- dificultad para descansar
- forma de interactuar con personas o perros
CAMBIOS QUE SE SOSTIENEN EN EL TIEMPO
El objetivo del trabajo no es modificar conductas de forma puntual, sino crear condiciones que permitan al sistema encontrar mayor estabilidad.
Cuando el sistema puede funcionar en condiciones más estables, el comportamiento suele reorganizarse de forma diferente.
En estos procesos es frecuente observar cambios como:
- mayor facilidad para relajarse
- menor intensidad de reacciones ante estímulos
- recuperación más rápida después de momentos de activación
- paseos más tranquilos
- una convivencia más predecible para la familia