MÉTODO

EL MÉTODO DOGINPROGRESS

Comprender a tu perro es el primer paso para ayudarle

Cuando un perro ladra a otros perros, tira de la correa, no consigue descansar o tiene dificultades para quedarse solo, es normal que busquemos una solución.

Pero ¿y si lo que vemos fuera solamente una pequeña parte de lo que está ocurriendo?

En DoginProgress partimos de una idea fundamental: para comprender el comportamiento de un perro, no basta con observar lo que hace. También necesitamos conocer las condiciones en las que vive, las experiencias que tiene y cómo su organismo responde a ellas.

Por eso, antes de intentar cambiar un comportamiento, necesitamos comprender qué está sucediendo.

OTRA MANERA DE ENTENDER LAS NECESIDADES DE LOS PERROS

Durante mucho tiempo se han popularizado ideas que conviene cuestionar:

"un perro necesita mucho ejercicio para estar tranquilo, debe relacionarse con todos los perros posibles o si se comporta de una manera problemática, tenemos que enseñarle otra conducta."

Sin embargo, sus necesidades no pueden reducirse a estas recomendaciones generales.

Un perro puede hacer mucho ejercicio y seguir teniendo dificultades para descansar. Puede relacionarse frecuentemente con otros perros y no encontrarse cómodo en esas interacciones.

No importa únicamente qué actividades realiza, sino cómo las vive, en qué condiciones se desarrollan y qué sucede después.

El descanso, las rutinas, los paseos y las experiencias cotidianas influyen en sus posibilidades de afrontar diferentes situaciones.

Comprender estas relaciones nos permite tomar mejores decisiones para su bienestar.

No buscamos un perro que esté siempre tranquilo

Un perro necesita moverse, explorar, relacionarse y disfrutar de diferentes experiencias.

También necesita poder descansar y recuperarse después de actividades intensas o situaciones difíciles.

En DoginProgress buscamos favorecer esa capacidad: que pueda adaptarse a lo que ocurre a su alrededor, disponer de diferentes maneras de responder y recuperarse después de una experiencia exigente.

Un perro puede asustarse, excitarse o reaccionar ante una situación. Lo importante no es que nunca le ocurra, sino que tenga mejores posibilidades para afrontarla y recuperarse después.

Este es uno de los objetivos fundamentales del método DIP.

APRENDER A CUIDAR REQUIERE TIEMPO Y ATENCIÓN

Convivir con un perro implica una responsabilidad que va mucho más allá de proporcionarle comida, cariño y algunas salidas diarias.

Un perro necesita tiempo y atención. Y ambos deben tener un lugar real en nuestra vida cotidiana.

Tiempo para atender sus necesidades, acompañarlo durante sus experiencias y facilitarle condiciones adecuadas de descanso y actividad.

Atención para observar cómo se encuentra, cómo responde a lo que sucede a su alrededor y cómo evoluciona después de cada experiencia.

Pero dedicar más tiempo no significa necesariamente hacerlo mejor.

Cuanto más comprendemos cómo funciona nuestro perro, mejor podemos aprovechar el tiempo que le dedicamos y más adecuada puede ser nuestra atención a sus necesidades.

No se trata de llenar su día de actividades, sino de aprender a ofrecerle experiencias adecuadas.

Mi trabajo es enseñarte a comprender y acompañar a tu perro

En DoginProgress no quiero que dependas siempre de un profesional para saber qué hacer.

Mi objetivo es que aprendas a observar a tu perro, comprender qué puede estar influyendo en su comportamiento y actuar de manera adecuada en vuestra vida cotidiana.

Para conseguirlo, necesitamos tiempo para aprender, practicar, resolver dudas y comprobar cómo evoluciona vuestro perro.

Por eso, mi trabajo se organiza como un proceso de aprendizaje y acompañamiento, adaptado a cada familia.

El comportamiento cambia cuando cambian las condiciones que lo sostienen
El que descansa
Puede desconectar del entorno
A veces parece que no hace nada. Es que puede descansar de verdad.
Puede quedarse tranquilo aunque pasen cosas a su alrededor, sin necesidad de activarse constantemente. Cuando el descanso no se interrumpe todo el rato, el sistema se reorganiza mejor y el perro muestra más estabilidad en su día a día.
Y eso se nota en todo lo que hace.
El que se pasa
Alta activación en interacción
No todo lo que parece juego… es juego.
A veces vemos interacciones intensas o insistentes asociadas a niveles altos de activación. Cuando no puede parar o adaptarse al otro, la interacción se desequilibra y es más fácil que aparezcan tensiones.
Y eso se nota en cómo se relaciona.
El que no para
Dificultad para bajar el ritmo
Parece que no se cansa nunca. Es que se mueve sin parar.
Cuando le cuesta bajar el ritmo o hacer pausas, hablamos de un nivel de activación alto. Y eso se nota: le cuesta desconectar y recuperar entre momentos del día, y mantenerse estable sin ayuda externa.
Y eso se nota en cómo vive cada momento.
El que se regula
Equilibrio durante el movimiento
No todos los paseos son iguales. Es cómo se mueve.
El ritmo, el entorno y el manejo de correa pueden hacer que el perro vaya con menos tensión, más conectado y menos activado. Cuando el paseo es claro y predecible, el sistema se regula mejor y le resulta más fácil recuperar después.
Y eso se nota en todo lo que viene después.

Donde empezamos a comprender el comportamiento del perro desde el sistema en el que vive.

Cuando cambian las condiciones, cambia lo que observamos en la conducta.

Acompañamiento y educación canina adaptados a cada perro y cada familia.

Soy Alessandra. Te cuento cómo trabajo y cómo puedo ayudarte.

Experiencias de familias que han trabajado conmigo.

Desmontando creencias.

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